¿Qué significa una dureza de rueda giratoria de «75±5»?
Fecha de publicación:Apr 16,2026
En las fichas técnicas de productos como ruedas de poliuretano (PU) y ruedas de goma, es posible encontrar indicaciones de dureza del tipo «75±5» o «70±5». Estas no representan dos valores de dureza distintos, sino un valor central acompañado de un rango de tolerancia permitido, que se utiliza para establecer el intervalo de aceptación de la dureza tanto en los materiales entrantes como en los productos terminados. A continuación se explica de manera más clara qué significa «75±5» y cuál es su relación con el rendimiento de uso de las ruedas.
1. ¿Qué representa “75±5”?
En la expresión de la dureza de las ruedas giratorias:
- «75» suele indicar la dureza objetivo (valor central).
- “±5” indica el rango de tolerancia permitido; es decir, siempre que la dureza medida se encuentre entre 70 y 80, se considerará conforme (de acuerdo con el método o la norma de medición de dureza acordados por ambas partes).
- Esta forma de redacción es frecuente en los acuerdos técnicos, los informes de inspección de materiales suministrados y las hojas de inspección de salida, y se utiliza para definir las fluctuaciones aceptables.
Por ejemplo: si un modelo de rueda de poliuretano está marcado como 75±5 y la dureza medida en el lugar es de 78, por lo general aún se considera dentro del rango normal.
2. ¿Qué aspectos del rendimiento de uso se ven afectados por la dureza?
La dureza no es mejor cuanto más alta sea, ni tampoco cuanto más baja sea. Por lo general, influye en los siguientes aspectos:
1) Soporte de carga y deformación
- Las ruedas con una dureza relativamente alta son menos propensas a aplastarse bajo cargas pesadas y ofrecen una resistencia a la rodadura más estable; en cambio, las de dureza baja se deforman con mayor facilidad y, bajo cargas pesadas, pueden «hundirse cada vez más al empujar».
2) Amortiguación de vibraciones y ruido
- Las ruedas de baja dureza son más elásticas, absorben más vibraciones y suelen generar menos ruido; en cambio, las ruedas de alta dureza ofrecen una menor amortiguación, tienden a rebotar con mayor facilidad sobre superficies duras y producen un mayor ruido de rodadura.
3) Resistencia al desgaste y a los cortes
- En condiciones de suelo rugoso, gran cantidad de residuos o giros frecuentes, una dureza y una formulación adecuadas pueden mejorar el desgaste y la resistencia al desgarro. En general, las ruedas con mayor dureza son más resistentes al desgaste, aunque esto también depende de la formulación del material y de la estructura del núcleo de la rueda.
4) Protección del suelo
- En suelos de baldosas cerámicas, epoxi y autonivelantes, las ruedas de dureza baja o con fórmulas «sin marcas» son menos propensas a rayar o dejar huellas; cuando la dureza es elevada, conviene prestar mayor atención a la protección del suelo.
3. La temperatura hace que la dureza «parezca haber cambiado»: a bajas temperaturas, el material es más duro.
Muchos materiales elásticos se vuelven más rígidos y pierden capacidad de rebote a bajas temperaturas; se trata de un fenómeno físico normal. Por ello, la misma rueda giratoria puede presentar diferentes valores de dureza según se mida en verano o en invierno.
Recomendación de selección: Cuando se utilice en entornos de baja temperatura, como cámaras frigoríficas o exteriores durante el invierno, se recomienda confirmar con el proveedor de antemano la «fórmula de adaptación a bajas temperaturas» o realizar pruebas de validación con muestras.
4. ¿Cómo se utiliza el «rango de dureza» para la selección práctica?
Puedes determinar la dureza siguiendo tres pasos: «carga—suelo—entorno»:
- Considerar la carga: los equipos de gran capacidad suelen requerir ruedas con mayor dureza y menor deformación (además, hay que tener en cuenta el diámetro de la rueda, su anchura y la resistencia del núcleo de la rueda).
- Observar el suelo: en casos en los que se exigen una alta protección del piso y un funcionamiento silencioso (como en hospitales, centros comerciales y edificios de oficinas), se recomienda dar prioridad a ruedas con menor dureza o con superficie antitranspirante; en suelos rugosos y con abundante polvo o residuos, conviene aumentar ligeramente la dureza de las ruedas y, al mismo tiempo, incrementar su diámetro.
- Evaluar el entorno: las bajas temperaturas pueden hacer que las ruedas se endurezcan; además, en entornos con aceite, detergentes, ácidos o bases débiles, es necesario tener en cuenta la resistencia del material a dichos medios (incluso si la dureza es adecuada, una formulación inapropiada puede reducir la vida útil).
5. Recomendaciones de inspección y comunicación: especificar claramente las «condiciones de medición».
- Definir claramente los materiales y las escalas de dureza: para diferentes materiales se suelen emplear distintas escalas de dureza (por ejemplo, Shore A, entre otras); en todo caso, deberá prevalecer la norma convenida por ambas partes.
- Se indica que las condiciones de prueba —temperatura, tiempo de exposición, ubicación del punto de medición y número de ensayos— influyen en los valores de lectura.
- Prestar atención a si la desviación se inclina de manera persistente hacia un lado: si permanece durante mucho tiempo demasiado rígida o demasiado blanda, ello podría afectar la sensación de uso y la consistencia en la durabilidad.
Conclusión
«75±5» es, en esencia, el rango de tolerancia permitido para la dureza, utilizado para determinar si un producto cumple con las especificaciones. Sin embargo, para evaluar realmente si un producto es adecuado o no, es necesario considerar conjuntamente las condiciones de operación, como la carga, el tipo de suelo y la temperatura. Si proporciona al proveedor el peso total del equipo, el tipo de suelo, la frecuencia de uso y la temperatura ambiente, por lo general podrá obtener más rápidamente una solución de ruedas con la dureza y la formulación adecuadas.